Las investigaciones demuestran que el bienestar no solo es valioso porque nos hace sentir bien, sino también porque tiene consecuencias beneficiosas en el mundo real. En comparación con las personas con un bajo nivel de bienestar, las personas con un mayor nivel de bienestar:
• Rinden más en el trabajo.
• Tienen relaciones más satisfactorias.
• Tienen un sistema inmunológico más fuerte.
• Tienen mejor salud física.
• Tienen una menor mortalidad cardiovascular.
• Tienen menos problemas de sueño.
• Tienen menores niveles de agotamiento.
• Tienen un mayor autocontrol.
• Tienen una mejor autorregulación y capacidad de afrontamiento.
Las investigaciones han identificado el optimismo como uno de los factores clave que contribuyen al bienestar. Los estudios demuestran que el optimismo aporta muchos beneficios en comparación con el pesimismo, entre ellos:
• Menos depresión y ansiedad.
• Mejor rendimiento en la escuela, los deportes y el trabajo.
• Menor riesgo de abandono escolar.
• Mejores resultados de salud física, incluyendo menos enfermedades reportadas.
• Las escuelas pueden educar a los estudiantes para que prosperen y tengan éxito en el lugar de trabajo.
• Los padres pueden cultivar las fortalezas, la determinación y la resiliencia de sus hijos.
• Los lugares de trabajo pueden mejorar el rendimiento y aumentar el bienestar de los empleados.
• Los terapeutas pueden fomentar las fortalezas de sus pacientes para prevenir enfermedades mentales y mejorar su desarrollo, así como curar el daño.
• Las comunidades pueden fomentar el servicio público y la participación cívica. enfermedades coronarias, menor riesgo de mortalidad y recuperación más rápida de la cirugía.