Hoy en día, los clientes tienen más opciones que nunca. Entran en cada compra armados con al menos cierta información básica. Están familiarizados con los precios de la competencia y la disponibilidad de otras opciones. El control de la información por parte del cliente no disminuye el papel del profesional de ventas. De hecho, brinda a los miembros del equipo de ventas minoristas y a sus gerentes de ventas la oportunidad de diferenciarse siguiendo algunos conceptos fundamentales.
Evite comportamientos centrados en el vendedor Los clientes no quieren sentirse presionados. Quieren una mejor experiencia. Cumplir con esta expectativa significa evitar comportamientos centrados en el vendedor que dejen a los clientes con la sensación de que han sido empujados a través del proceso.
Capacite a su equipo de ventas minoristas para que consideren la perspectiva del cliente. Deben hacer preguntas (consultivas) que les ayuden a comprender la necesidad esencial y total del cliente y poder brindarle la solución que lo llevará a cerrar la venta. Estas preguntas deben ser pertinentes, inteligentes; no basadas en el conocimiento que el vendedor tiene del producto, sino en la necesidad, (anhelo), que el cliente tiene y muchas veces no manifiesta.
En un mundo cada vez más digital, esta conexión ofrece un valor real. Un enfoque centrado en el cliente debe fluir a través del pensamiento, las acciones y las palabras de su equipo en la línea. Cambie de una mentalidad de guiones y repeticiones, a una mentalidad de autenticidad El vendedor debe tener todos los conocimientos del mercado, producto, pero especialmente la intuición, la madurez y el timing para resolver.

















































































































































































