Hoy en día, los clientes tienen más opciones que nunca. Entran en cada compra a las estaciones de servicio, armados con al menos cierta información básica. Están familiarizados con los precios de la competencia y la disponibilidad de todas las opciones. El control de la información por parte del cliente no disminuye el papel del profesional de ventas. De hecho, brinda a los miembros del equipo de ventas minoristas y a sus gerentes la oportunidad de diferenciarse siguiendo algunos conceptos fundamentales.
¿Quiere vender más? Evite comportamientos centrados en el vendedor Los clientes no quieren sentirse ignorados; mucho menos presionados. En cada tanqueada desean una mejor experiencia. Cumplir con esta expectativa significa evitar comportamientos centrados en el vendedor que dejen a los clientes con la sensación de que han sido manipulados o ignorados a través del proceso.
Capacite a su equipo de ventas minoristas (los isleros) para que consideren la perspectiva del cliente. Deben hacer preguntas (consultivas) que les ayuden a comprender la necesidad esencial y total del cliente y poder brindarle la solución que lo llevará a cerrar la venta. Estas preguntas deben ser pertinentes, inteligentes; no basadas en el conocimiento que el vendedor tiene del producto, sino en la necesidad, (anhelo), que el cliente tiene y muchas veces no manifiesta.
Cambie de una mentalidad de guiones y repeticiones, a una mentalidad de autenticidad El vendedor debe tener todos los conocimientos del mercado, producto, pero especialmente la intuición, la madurez y el timing para resolver. La investigación de McKinsey 2023, subraya el valor de la autenticidad en las ventas. La diferencia proviene de una relación más profunda con el cliente. Sin embargo, esta profundidad no puede desarrollarse sin autenticidad. Vea al cliente como alguien que busca un profesional con conocimientos, no una persona que los “atienda” y les “empuje el inventario”