Probablemente sepas que lo que las organizaciones dicen sobre el trabajo en equipo y lo que sucede en el lugar de trabajo puede... diferir. Cualquier grupo de personas tendrá desafíos, y los desafíos comunes en el trabajo en equipo pueden descarrilar proyectos, generar conflictos y, en última instancia, afectar la cultura organizacional.
• Falta de claridad. Si las personas no entienden qué se supone que deben hacer, ni por qué, el equipo no funcionará bien. La falta de claridad significa que las personas no sabrán lo que quieres. Y si no saben lo que quieres, no podrán cumplirlo o entregarán resultados que desvíen los proyectos. Unas expectativas claras ayudan a todos a avanzar en la misma dirección.
• Mala comunicación. Incluso los mejores comunicadores a veces fallan. Retener información clave, llevar registros descuidados, negarse a aceptar retroalimentación e ignorar buenas sugerencias pueden conducir a equipos disfuncionales. Los compañeros de equipo pueden tener diferentes estilos de comunicación. Los equipos pueden tener problemas con otros equipos. Y la mala comunicación de los gerentes puede afectar el funcionamiento de un equipo.
• Falta de confianza. La falta de claridad y la mala comunicación pueden generar falta de confianza, lo que complica y agrava los problemas del equipo. La confianza es fundamental para el buen funcionamiento de los equipos, y cuando no existe, es menos probable que los miembros del equipo pidan ayuda, lo que ralentiza al equipo y frena la innovación y la resolución creativa de problemas.
• Conflictos de personalidad y competencia. El conflicto puede llevar a situaciones en las que dos empleados discrepan, lo que resulta en una baja moral o una mala cooperación. Y si bien la competencia no es mala, si se convierte en el foco principal o en un medio para debilitar a los compañeros de equipo, puede desestabilizar a todo el equipo. La competencia interna puede exacerbar otros desafíos como la comunicación, la confianza y la claridad, agravando lo que podrían haber sido pequeños problemas.
• Falta de compromiso. Todos estos desafíos pueden resultar en una falta general de compromiso. Si las personas no se sienten conectadas entre sí, con su trabajo o con el equipo, no darán lo mejor de sí. La productividad y la calidad se ven afectadas, y todos pierden la concentración y el entusiasmo, lo que puede agravar los desafíos mencionados anteriormente.