El embudo y el canal de ventas están interconectados, pero son distintos: el embudo de ventas traza el recorrido general del cliente (concienciación, interés, consideración, compra) centrándose en las conversiones, mientras que el canal de ventas realiza un seguimiento de las acciones específicas del vendedor (generación de clientes potenciales, calificación, demostración, propuesta, cierre) para gestionar las operaciones activas y realizar previsiones. El embudo muestra cuántos clientes potenciales se pierden, mientras que el proceso muestra dónde se atascan las transacciones, ambos aspectos esenciales para guiar a los clientes potenciales desde el contacto inicial hasta que se convierten en clientes de pago.