Nuestra Manera de Ser es el elemento fundacional de la percepción, la comunicación y el comportamiento de la persona. Las imágenes mentales e intuiciones que dan vida a las actitudes y el comportamiento, generalmente están profundamente enraizadas, son inconscientes y dan vida a la Manera de Ser.
Reconocer esas estas ideas, creencias y condiciones y transformarlas, ayuda en la supresión de importantes murallas a la cognición, el aprendizaje y en el desarrollo espontáneo pero consciente de estándares de comunicación y comportamiento más efectivos.
La Manera de Ser se considera el producto de una interacción profunda entre tres áreas de la condición humana: el lenguaje, las emociones y el cuerpo.
Hemos constatado que poner la atención y tratar de deconstruir los aspectos característicos del Lenguaje, las Emociones y la Corporalidad en el desarrollo de la personalidad y el carácter, tiene un poder liberador enorme, abre espacios para la metamorfosis y el crecimiento hacia nuevas dimensiones del aprendizaje, la experiencia y la calidad de vida.